lunes, 16 de enero de 2017

Selfie radiooncológico


Supongamos que un grupo de radiooncólogos nos hiciéramos un selfie. Hasta aquí nada anormal, pues la moda y la cultura del selfie se ha impuesto hasta tal punto que de hasta la Fundación del Español Urgente (Fundéu) ha adaptado el vocablo en español con la grafía selfi como sinónimo de nuestra palabra autofoto. Pero profundizando en el selfie, desconozco si alguno de nuestros radiooncólogos de esa particular foto nos hemos parado a pensar con verdadero espíritu autocrítico. Es decir, si nos hemos hecho un buen selfie metafóricamente hablando, analizando cómo nos vemos y percibimos nuestra especialidad médica desde distintos ángulos de visión: de frente, desde arriba, desde los lados, desde abajo o a vista de dron.

Así que me pregunto ¿cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Mostramos seriedad o una bonita sonrisa? ¿Ofrecemos una mueca forzada quizá o una plácida espontaneidad? ¿Nos vemos solemnes o indiferentes? ¿Salimos favorecidos o distorsionados? 


A vista de pájaro (o dron para ser más modernos y acordes a esta era tecnológica) nos encontramos ocultos en el sótano de los hospitales bajo muros de espeso cemento que dificulta que seamos vistos. Con suerte se puede observar algún cartel indicativo de su situación donde estamos. Si nos colamos por dentro posiblemente tengamos que preguntar al primero que pase de blanco, muchas veces sin demasiada fortuna, pues posiblemente puede que tampoco lo sepa. La radioterapia es desconocida hasta para los propios sanitarios que trabajan en un hospital.

Dentro ya del búnker, nos encontramos en nuestro hábitat natural, protegidos, en nuestro entorno particular, con una jerga característica y mucha tecnología, aunque la más importante es la que llevamos nosotros mismos incorporada: la humana. En este lugar si nos hacemos un selfie desde arriba salimos favorecidos, sonrientes y orgullosos del potencial de nuestro trabajo para curar el cáncer. Sin embargo, si nos hacemos una foto ladeada, se obtiene una imagen un tanto distorsionada y alguno de nosotros no nos vemos como quisiéramos. Sentimos que la foto no nos hace justicia. Y así nos ven muchos de nuestros compañeros fuera de esta especialidad.

Si cogiéramos un paloselfi y escogiéramos un ángulo muy bajo, correríamos el riesgo de dejar que se entreviera nuestra ropa íntima a pesar de que nos viéramos más altos, esbeltos o grandilocuentes. Cojamos pues el paloselfi y coloquémoslo de frente junto a todos los actores de la radioterapia, con una sonrisa serena, segura y sincera. Me pregunto, ¿nos hemos puesto así alguna vez?(metafóricamente hablando, claro está). En mi humilde opinión no. Y explico por qué.


Es relativamente fácil mirarse el ombligo, agazaparse en el calor de nuestro refugio y no analizar con autocrítica el por qué seguimos siendo "invisibles" o "incomprendidos". Invito pues a hacernos un buen selfie para encontrar respuestas y soluciones.

Así se ve a si misma mi compañera radioncóloga Castalia Fernández, incomprendida

Sabemos que la Oncología Radioterápica (aunque personalmente prefiero el término más corto de Radiooncología) carece de la visibilidad, el reconocimiento y el conocimiento necesarios tanto por la población general como por nuestros compañeros del entorno hospitalario. Los propios radiooncólogos somos responsables en gran medida de que así sea y deberíamos reflexionar y debatir seriamente sobre esa idea.

Así se ve a sí mismo mi colega Amadeo Wals, algo enajenado y feliz de su no cumpleaños

Como no quiero instalarme en la queja y pensar que poco se puede hacer, prefiero centrarme en la búsqueda de posibles pequeñas acciones que están en la mano de todos y que nos podrían ayudar a salir de la invisibilidad. He aquí algunas ideas:

- Educación para la Salud: Si queremos que nos conozcan primero hemos de educar a la población general en el conocimiento básico de la Radiooncología a través de charlas informativas en colegios, institutos, centros de formación profesional, centros cívicos u otros auditorios, campañas contra el cáncer, talleres en los hospitales, asociaciones y escuelas de pacientes. Divulgar no es una cuestión baladí, es algo que considero fundamental para poder llegar a todos. Exige un esfuerzo, pero os aseguro por experiencia que es bien recompensado. Seguro que cada uno de los radiooncólogos de nuestro país podría dar una charla de este tipo en su ciudad. 

Aquí una servidora explicando lo que es la Oncología Radioterápica a alumnos de Primaria

- Universidad: Nuestra presencia en la carrera de Medicina es prácticamente testimonial y los estudiantes de Medicina no rotan habitualmente por nuestros Servicios. Una buena manera de darnos a conocer los hospitales que dispongan de una Facultad de Medicina cerca sería fomentar rotaciones en esta especialidad médica en el ámbito de la Oncología. También deberíamos explicar más y mejor a los estudiantes que hayan finalizado sus estudios y estén preparando el MIR qué es y por qué escoger Oncología Radioterápica no es una mala opción.  

- Comités de Tumores: Habitualmente todos los radiooncólogos participan en los Comités de Tumores de sus hospitales y es allí dónde más podemos ejercer nuestra presencia dentro de nuestro entorno hospitalario y establecer guías o protocolos de actuación por patologías. Sin embargo, hay hospitales pequeños o comarcales que carecen de esta especialidad y desconocen todas las indicaciones de nuestros tratamientos incluso aunque dispongan de oncólogos médicos. Sería bueno tener algún tipo de presencia en ellos y tratar de ser accesibles a las dudas o consultas de sus médicos especialistas. Foros, mails, atención telefónica o telemática son opciones asequibles que les haría pensar en la radioterapia como opción terapéutica de sus enfermos. 

- Atención Primaria, Urgencias y Cuidados Paliativos: Es por todos conocida la brecha existente entre Atención Primaria y Atención Especializada, aunque no voy a analizar ahora las causas. Hemos de tener presente que la principal puerta de entrada de los pacientes viene representada por los Médicos de Familia y los Médicos de Urgencias por lo que tratar de acercarnos a ellos puede facilitar y mejorar nuestro trabajo. Esto es extensible a los médicos que se dedican a Cuidados Paliativos, aunque, al menos en mi experiencia, ellos si conocen nuestra especialidad y nos consultan con frecuencia los casos. Hace poco me explicaron una iniciativa que se había aplicado en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander donde durante un horario establecido tenían una línea abierta para que los Médicos de Familia pudieran realizar consultas telefónicas sobre la radioterapia. En las Urgencias de los hospitales pasan muchos médicos que nos desconocen por lo que es también competencia nuestra darnos a conocer y facilitar nuestra accesibilidad y ofrecer guías de actuación en casos de urgencia, como por ejemplo, en una compresión medular. 

- Medios de comunicación y Redes Sociales: La información sobre la Oncología Radioterápica en los medios de comunicación tradicional, léase prensa, radio y televisión, es muy escasa y en demasiadas ocasiones está mal redactada, es confusa o alarmista. Sigue siendo nuestro caballo de batalla la mala prensa que tienen las radiaciones, máxime cuando su potencial curativo es cada vez mayor y quisiéramos que esta circunstancia fuera más conocida. Es importante que los periodistas nos conozcan, sepan en qué consiste nuestro trabajo y vayamos de la mano para dar información de calidad al ciudadano. Por otro lado, internet y las redes sociales están teniendo cada vez más protagonismo en temas de salud por lo que nuestra presencia digital se está convirtiendo en una herramienta imprescindible. Si los pacientes están buscándonos, nosotros debemos estar ahí para dar respuesta a su necesidad de información fiable, contrastada y expresada en un lenguaje que el paciente pueda comprender fácilmente. Este recurso está al alcance de todos, sólo requiere una básica competencia digital y tiene sin duda un gran potencial. 

- Instituciones sanitarias:  La presencia de radiooncólogos en puestos directivos dentro de las instituciones sanitarias es muy baja y ello dificulta que nuestras demandas sobre las necesidades en términos de adquisición y reposición de nuevas unidades de radioterapia se vean mermadas. Los jefes de servicio de Oncología Radioterápica han de hacer en muchas ocasiones esfuerzos titánicos con informes detallados, memorias y reuniones con los directivos para que se comprendan sus necesidades. Una vez medianamente comprendidos y alcanzados los acuerdos, surge la dificultad añadida de poner en marcha y materializar lo acordado. Estar presentes en las instituciones ayudaría y mucho a mejorar nuestro equipamiento tecnológico.

Posiblemente me habré dejado cosas en el tintero por lo que si estás leyendo este post y se te ocurren más detalles que añadir a este "selfie" invito a hacerlo a través de vuestros comentarios. 

Les dejo con este sencillo y didáctico video sobre lo que es la Radioterapia. 


viernes, 6 de enero de 2017

Recapitulemos


Arranca un nuevo año y con él multitud de buenas intenciones, que si se se quedan sólo en eso apenas son nada. Lo importante en realidad es materializarlas en todo lo posible, pasar a la acción. Así que conviene reflexionar con suficiente calma y ponerse manos a la obra.  

El año 2016 ha sido un tanto convulso, pero entre una convulsión y otra se ha producido un reseteo necesario muy propicio para el cambio, así que recapitulemos:

- La pérdida puede tener su lado positivo y ser a la larga una ganancia. Aligeras el peso de tu mochila y caminar por el sendero se hace mucho más llevadero.

- Nunca subestimemos el poder de la ilusión, de las ganas y la pasión. Son la gasolina imprescindible para seguir hacia delante, sin pausa y sin prisa. Da igual la velocidad que tomemos en cada momento, lo que vale es avanzar paso a paso.

- Debemos llenar la vida de personas que sumen, que aporten y tratar de alejarse lo más posible de las que resten, nos consuman en exceso la energía o no nos hagan reír de vez en cuando todo lo que nos merecemos. La vida es muy corta para malgastarla. 

- Dar a los demás y ser generoso sale más rentable de lo que en principio pudiera parecer. Es toda una inversión que vuelve hacia ti con creces. Con mis pacientes siempre tengo esa inquietante y agradable sensación. Recibo más de ellos que lo que yo de verdad les puedo dar. Servir y sentirse útil es siempre una tarea altamente gratificante.

- Dejar que la vida nos sorprenda, abrir los ojos y no perder nunca el sentido de la curiosidad. Es una buena aliada que hace todo más fácil. Mirar con ojos curiosos es un ejercicio que debe ser practicado con asiduidad. Si lo hacemos conseguiremos descubrir cosas que nos emocionen y nos maravillen.

- Hay veces que hay que arriesgarse, dejar la piel en aquello en lo que crees. Creer y crear distan una sola letra y cuando trabajas duro por aquello en lo que crees acabas por crear algo más grande de lo que tú mismo imaginabas. Así que ya sabes, dirijámonos hacia nuestros sueños.

- Es necesario de vez en cuando desconectar, tomarnos tiempo para pensar detenidamente, prepararnos para tomar aire y respirar. Hay veces que hay que tomar distancia, cambiar de perspectiva para entender todo mejor y obtener herramientas que nos ayuden de nuevo a conectar. 

- Hay que disfrutar del tiempo de ocio como si fuera oro. Reirse mucho, a ser posible en compañía. La risa es contagiosa, alimenta nuestro cerebro y contribuye a mejorar nuestro estado de bienestar. El sentido del humor no debería perderse nunca y en los malos momentos tiene un poder analgésico incalculable.

- Si aprendemos algo nuevo, no quedárnoslo para nosotros solos. Difundir, compartir y enseñar lo aprendido debería surgir de forma natural. Los demás agradeceremos infinito ese regalo. Multiplicarnos por mil y permitir que los demás también nos enseñen algo de lo que no sabemos es algo muy grande. La inteligencia colectiva nos hace crecer a pasos agigantados y las famosas redes sociales pueden contribuir a ello.

- El valor de los amigos siempre vuelve, aunque hayan pasado treinta o más años desde la última vez que los viste. Lo he podido comprobar. Ha sido muy especial y francamente revelador reencontrarme con compañeros de fatigas de los que hacía tiempo que no sabía de ellos. Ha sido un salto en el tiempo con doble mortal hacia delante y han surgido momentos inesperados e inolvidables.

- Nos enfrentamos a muchos y grandes retos. El mundo y su forma de verlo está cambiando a una velocidad de vértigo. Ahora sobreviven los que son capaces de adaptarse al cambio, a los que salen de su zona de confort y expanden sus límites, a los que tienen pensamiento autocrítico. Si queremos mejorar y evolucionar debemos estar dispuestos a hacer las cosas de un modo distinto. La resistencia al cambio nos vuelve reos, nos arrastra y no nos permite crecer ni volar. Permitirse la licencia de acoger cambios en nuestra vida es una buena receta.

- Es preferible dar vida a los años que años a la vida. La vida con calidad, plenitud e intensidad es sin duda más vida. Merece la pena autocuidarse física y psicológicamente todo lo que nos sea posible. Los que tenemos el oficio de cuidar de otros también tenemos que aplicarnos el cuento. Si nos cuidamos podremos estar en mejores condiciones para seguir hacia adelante.

Y tras este reflexivo post les dejo con el video "El frasco de la vida"


   

jueves, 29 de diciembre de 2016

Confesiones de un radiooncólogo


La Navidad es un tiempo de regalar y de recibir regalos. Uno de los regalos típicos y que siempre se agradecen son los libros. "Confesiones de un radiooncólogo. Lo que vd no sabe sobre el cáncer y la radioterapia. Una guía ilustrada para pacientes" es un libro que bien podría regalarse a cualquier paciente o familiar de paciente que vaya a recibir radioterapia pues contiene las claves básicas para entender este misterioso tratamiento. Está escrito en inglés por el Dr Bobby Koneru en un lenguaje sencillo y asequible, con dibujos, con esquemas, con testimonios de pacientes y estructurado por localizaciones anatómicas para que cada paciente encuentre su caso personal. 

Me he tomado la libertad de traducir de forma libre y adaptada la introducción del libro. Lo cierto es que es muy ameno y de agradable lectura para cualquier profano en la materia. Este tipo de información es la que necesitamos para hacer visible la especialidad y por supuesto cercana a nuestro principal objetivo, que no es otro que el paciente.  Así que recomiendo su lectura. 
El término "confesiones" parece implicar que el autor ha cometido alguna fechoría. También podría emplearse para describir un acto de revelación de la verdad, o tal vez, divulgando hechos que no fueron bien explicados en el pasado. Tras haber tratado varios centenares de pacientes, comencé a percibir un patrón común en todos ellos. Muchos de mis pacientes estaban mal informados y temerosos de la radioterapia a través de historias contadas por familiares, amigos e internet. Este libro ha sido creado para proporcionar una concisa y detallada guía para los pacientes que van a recibir radioterapia. Les proporcionamos información general para cada tipo de tumor, infografía para un mejor entendimiento visual y varios ejemplos de casos reales que te ayudarán en tu itinerario personal. 
¿Ha visto alguna vez una película o serie de TV cuyo protagonista tenga un cáncer? Muchos recordarán al personaje de Samantha de la famosa serie "Sexo en Nueva York". Samantha recibió cirugía y quimioterapia, pero la opción de la radioterapia nunca se mencionó. Esta circunstancia no es infrecuente en los medios de comunicación. La radioterapia es un tratamiento enigmático que nos revuelve el miedo porque es pobremente entendido. La realidad es que la mitad de los pacientes con cáncer reciben radioterapia en el transcurso de su tratamiento oncológico. Este porcentaje parece que va a ir en aumento en los próximos años en la medida que la tecnología en el campo de la radioterapia va incorporando mejoras de forma exponencial, con mayor precisión sobre el tumor objetivo y separando más su incidencia sobre los tejidos normales.  
Una mala comprensión de la radioterapia también puede fomentar una imagen engañosa que es un "tamaño único" para todos los procedimientos con pocas variaciones o algunas advertencias. Como resultado, los pacientes pueden estar menos inclinados a buscar una segunda opinión o a preguntar a su radiooncólogo sobre todas las opciones posibles. La realidad es que la especialidad de la Radiooncología ha evolucionado mucho (y sigue evolucionando), y su complejidad ha aumentado dramáticamente en múltiples niveles, creando desafíos y preguntas únicas. 
En los últimos años han habido mejoras en la supervivencia debido a la rápida evolución tecnológica en el campo de la Radioterapia. Principalmente, tres tecnologías han evolucionado en los últimos años que han hecho cambiar el alcance de la radioterapia: el desarrollo de la imagen radiológica, el software informático utilizado para la planificación de la radioterapia y la capacidad mejorada de los dispositivos para tener en cuenta los movimientos durante el tratamiento. Estos avances han permitido a los radiooncólogos tratar a los tumores con un alto grado de precisión, de milímetros y ya no de centímetros. Para ser más específicos se ha producido una mejora del 400% en precisión en nuestra especialidad médica. ¿Cuál ha sido el resultado final de estos avances? En pocas palabras: dosis de radiación más potentes, un depósito del tratamiento con radiación más rápido, reducción drástica de los efectos secundarios y una importante mejora en el control local. Dado que la tecnología está evolucionando a velocidad de vértigo, lo mismo ha ocurrido con la complejidad técnica de la radioterapia. Como paciente es importante no sólo que entienda su enfermedad, sino también los tratamientos que va a recibir. Esperamos que este libro permita que el paciente formule a su médico mejores preguntas acerca de su tratamiento. 
Los primeros capítulos de este libro ponen el foco en la información general sobre lo que es la radioterapia, cómo funciona y qué es lo que se espera de este tratamiento. Los últimos capítulos se enfocan en los tratamientos específicos de cada localización anatómica (p ej: tórax, abdomen, etc). Es probable que necesite conocer más de una región anatómica. Por ejemplo, si usted tiene un cáncer de mama pero su tratamiento de radioterapia va dirigido a eliminar metástasis óseas, necesitará leer el capítulo de la irradiación de la mama y del hueso, así como el área donde esté localizada la metástasis. La sección de recursos al final del capítulo contiene una lista de organizaciones e instituciones, libros, y páginas web que le proveerán de información sobre servicios de soporte, así es consejo financiero, nutrición y otras terapias complementarias. También contiene un glosario que define los términos médicos más habituales usados en este libro. 
Nosotros como seres humanos tememos lo que no entendemos. La segunda esperanza que alberga este libro es que alivie algo de miedo que pueda tener a consecuencia de tener que recibir radioterapia. 
El Dr Bobby Koneru es además el Presidente y fundador de POG una plataforma que trata de establecer puentes entre la investigación básica y la Oncología Radioterápica para que los pacientes, independientemente de su situación geográfica, puedan acceder a los mejores tratamientos. 

Les dejo con una charla TEDx Dubuque de 2014 en la que habla sobre la necesidad de empoderar al paciente con cáncer y dar sentido a sus vidas. 



lunes, 19 de diciembre de 2016

Relato navideño: Recuerdos de un MIR por Navidad


Hay realidades que superan con creces nuestra propia imaginación, por su extrañeza, por su emotividad o por la dureza de su relato. Realidades que no te dejan indiferente, que te obligan a pensar y te levantan con imperiosa inquietud de la comodidad de un sofá. 

Corría el año 1993 y Nacho, un joven médico residente de Oncología Radioterápica del Hospital de Vall d'Hebrón en Barcelona, se disponía a cumplir con su guardia un día de Nochebuena. Hasta aquí, todo normal. El cáncer no conoce las fechas en las que viene bien o no presentarse. Es así de caprichoso. La Navidad no lo es menos y es habitual que a alguien le pille con la enfermedad a cuestas y en pleno tratamiento o ingresado en el hospital por prescripción facultativa. Ante esta testaruda situación siempre le acompaña un médico o una enfermera que por contado se ocupa del cuidado de estos enfermos.

Nacho había tenido un día relativamente tranquilo y se disponía a cenar el "banquete" que la cocina del hospital procuraba tener como aliciente para los que se quedaban de guardia. A las diez de la noche le sonó el busca y llamó apresurado a la planta para ver qué ocurría. José, un paciente de treinta años, estaba triste y muy angustiado. Tenía un tumor de lengua y estaba en tratamiento con quimio y radioterapia. Su mujer, en otro lado de ese complejo hospitalario estaba dando a luz su primogénito y él no pudo acompañarle. La impotencia y la tristeza le comían por dentro.

María dió a luz un hermoso niño de 3 kilos 400 gramos. Un niño sano, peloncete y guapo cuyo llanto se dejaba oir con fuerza y con ganas. Dado el día en el que nació no quedó más remedio que ponerle Jesús de nombre, pues en aquella peculiar situación su nacimiento era vivido como un milagro, como un auténtico regalo del cielo. 

Nacho acudió a la llamada. Se quedó impresionado al ver aquella delgada figura de José caminando como podía con su palo de suero por aquel pasillo oscuro del hospital. José le pidió al médico permiso para ir a ver a su mujer. No era costumbre que los pacientes oncológicos se movieran a otra ala del hospital y mucho menos al edificio de Maternidad. José se encontraba en una situación de máxima fragilidad, pero sus ojos imploraban piedad. Nada le haría más feliz en este mundo que ver la carita de su niño Jesús particular.

Nacho se quedó dubitativo y mudo ante esa insólita proposición. No sabía muy bien cómo actuar, pues si accedía tenía que romper con muchos protocolos de seguridad hospitalarios y si no, estaba impidiendo a un padre la oportunidad de ver por primera vez a su hijo.O quizá la última. La razón y el corazón seguían caminos dispares y sinuosos. ¿Qué hago? se preguntó. Donde el corazón te lleve... le dijo una voz interna. Así que sin pensárselo dos veces, llamó a una ambulancia y le pidió a un celador que le acompañara a ver a su mujer y a su hijo.

La alegría de José fue enorme. Sus ojos brillaban de emoción y el encuentro de ellos tres fue incluso difícil de describir con palabras. Aquel niño lo significaba todo para él y poderlo tener entre sus brazos fue el mejor regalo de Navidad que nadie pudiese darle en este mundo. José recuperó algo de fuerza como para darle un beso a María y despedirse de ella hasta dos días después en que a ella le dieron el alta hospitalaria. 

Las cosas no pintaban bien para José y los médicos descubrieron que tenía una carcinomatosis peritoneal, un hecho extraño en el contexto del tumor que padecía. José no logró alcanzar el año 1994 y poco antes de la medianoche del día 31 se despidió de este mundo para siempre. 

Nacho aún lo recuerda en su espléndida madurez de 2016 y me manda un correo con el poema que escribió entonces cuando él era un médico residente. Se lo agradezco infinito y le prometo escribir un post con esta historia. Lo cierto es que hay historias que nos marcan, que nos dejan huella, que se quedan para recordarnos la levedad de la vida y la importancia de las pequeñas cosas, de los gestos humanos. Los médicos deberíamos darnos permiso para ser más compasivos, más generosos, abrirnos positivamente a las emociones y saltarnos todos aquellos protocolos que nos deshumanizan o que nos llevan al más absoluto de los absurdos. 

Este es el poema original que me envió (en inglés):

A Christmas night

I will never forget

December 24th

Ninety three.

I was oncology resident on duty.

At ten at night

30 year old patient

Tumoral tongue

Waiting for chemoradio

Into the Christmas night.not so unhappy,

His child was born that day

ValldHebron Hospital just before midnight.

Saw him walking ,limping with his chemo pump pole,

To the mother ward through a long dark corridor.

A cancer father to his beloved first son

He didn’t even see ninety four

Peritoneal progression got him and got an orphan baby

through the new year.

Into Christmas, into death, in a never new year.

Les dejo con este video tras el cual quizá cambien de parecer sobre lo que se debe regalar en Navidad

lunes, 12 de diciembre de 2016

Cuarto bloganiversario



El pasado 17 de Noviembre cumplí cuatro años de escritura en esta bitácora. Habida cuenta que son pocos los blogs médicos personales que sobreviven al desencanto y al consumo de tiempo que supone esta actividad de reflexionar, investigar y escribir sobre un mismo tema, puede ser considerado como un éxito personal. 

No es fácil mantenerse y conservar el empuje o las ganas del principio. Escribir un blog (como cualquier actividad que uno elija hacer bien) requiere trabajo, esfuerzo y constancia. No hay otro camino, no hay otro secreto y no conozco otra forma. A todo esto hay que añadirle, por supuesto, ese ingrediente invisible llamado alma, cariño o pasión. Esto es lo que verdaderamente hace que una servidora sea capaz de transmitir emociones que se encuentran a flor de piel.

El balance ha sido positivo, ya que este blog me ha ofrecido una ventana al mundo, la posibilidad de encontrar y conversar con personas afines a mi (o no) y de muy diversos ámbitos, algo que "per se" es muy enriquecedor. He conocido a otros compañeros de fatigas, a otros "locos" bloggers como yo, a diferentes profesionales sanitarios, a periodistas y sobretodo a pacientes, a cuidadores o ciudadanos de a pie que querían conocer este lado poco conocido de la Oncología.  

Como comentaba detrás de un blog hay muchas horas sacando ideas, ordenándolas y depurándolas para convertirlas en palabras con sentido, tratando de llegar al lector y haciendo de la divulgación médica un bien necesario en esta nueva era de la comunicación y la información. Cada día soy más consciente de la importancia de estar ciberpresentes y no dejar usurpar ese lugar a los habituales "charlatanes" o "chamanes" que nada tienen que ver con la evidencia, la ciencia o la conciencia. Cabe pues trabajar en ese camino y ser capaces de poner luz a las sombras del enfermo oncológico.

Quiero agradecer a los todos los lectores del blog "Un Rayo de Esperanza" el hecho haberme acompañado, escrito comentarios y haberme animado a seguir escribiendo y mejorando cada día. Lo que da verdadero sentido al que escribe es saber que hay alguien al otro lado que lee y que además interactúa o comenta. Para mi no hay mayor satisfacción en este trabajo que saber que he podido ser de ayuda en algunos momentos.

Además este blog es difundido a través de las redes sociales que son el altavoz necesario para redirigir las entradas que aquí se escriben. Para los que no lo sepan además de poder hacerse seguidor del blog y recibir notificaciones en el correo electrónico de las nuevas entradas, pueden visitar la página de Facebook que tiene el mismo nombre. En ella saldrán las entradas nuevas y refrescaré algunas de las mejores entradas.

Les dejo con este interesante video sobre el poder e impacto sobre nuestra salud de la divulgación científica a través de internet y las redes sociales. No dejen de escuchar las sabias palabras de José Manuel López Nicolás científico, divulgador y autor de "Vamos a comprar mentiras"


lunes, 5 de diciembre de 2016

Relato de otoño: Corazón curtido


La consulta de aquel día prometía ser buena. La revisión de los fríos historiales médicos de los dieciocho pacientes en aquella otoñal mañana así lo indicaba. Nada hacía presagiar la presencia de alguna sorpresa desagradable, ni de ninguna mala noticia que dar. Eso me animó.

Yolanda llegó una hora antes a la consulta, aduciendo otras inexcusables obligaciones, así que en cuanto tuve un hueco la pasé. Era su primer control tres meses después de finalizar la radioterapia. Es un momento tenso para los pacientes. Se enfrentan por primera vez a la sentencia de la incertidumbre sin la red protectora de los tratamientos y eso siempre les pone en alerta y ansiosos.

Yolanda es una mujer de mediana edad, de porte cuidado, buena figura y forma física. Viene ataviada con su peluca de mechas rubias todavía porque, aunque le ha crecido ya el pelo, no se atreve a lucirlo corto para no tener que dar demasiadas explicaciones. Su rostro está sereno, sonriente, me atrevería a decir que incluso sorprendentemente bien. Inicio mi interrogatorio preguntándole cómo se encuentra. Me dice educadamente que bien, pero hace un inciso y me dice si he hablado de ella con la psicooncóloga. Me extraño. Le digo que no. Entonces ella empieza a contarme su historia...

Me habla de su hijo Pablo de veintisiete años. Me cuenta que él le hablaba de mi e incluso le había llevado un recorte del periódico local donde se publicaba una noticia acerca de mi trabajo. Pablo había encontrado su momento de vida perfecto. Había finalizado de forma brillante sus estudios de ingeniería, estaba prometido con el amor de su vida y había encontrado un buen trabajo. Una mañana, mientras se encaminaba en su 4 x 4 por un sendero lleno de baches, el vehículo volcó de lado, de una forma tonta, caprichosa y a corta velocidad. Todos los ocupantes se llevaron un susto únicamente, ya que llevaban su cinturón de seguridad puesto, incluso Pablo. Todos salieron del coche por su propio pie, pero Pablo no pudo. El infortunio se adueñó de él esa mañana. En el vuelco, Pablo se llevó una fractura en una de sus cervicales más altas, provocándole una sección medular que le sentenciaba.

Pablo no murió en el acto, se lo llevaron casi directamente a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital cercano. No podía moverse, ni siquiera podía respirar por si mismo, ni tampoco tragar para comer ni podía hablar. Su cabeza sin embargo estaba intacta y días después, con un poco de ayuda pudo comunicarse con su familia.

Yolanda me cuenta todo esto con un orgullo de madre que me impacta, me deja muda. La emoción entra como un tsunami en la consulta y me conmueve, No tengo palabras para describir las sensaciones de esa imagen. Soy madre y el dolor que representa ver a un hijo así es difícil de imaginar, sólo puedo quizá aproximarme levemente. Aún así dejo que Yolanda prosiga con aquella consulta sagrada. Me dice que han sido días muy duros, pero que no le han dejado mal recuerdo. Su hijo solicitó que se le aplicara la Ley de Autonomía del paciente y decidió no proseguir con medidas extraordinarias para su cuidado. Se despidió con ternura de sus padres, de sus hermanos, de su novia y de sus mejores amigos. Me consta que a su padre le costó mucho aceptar la decisión de Pablo, pero a su madre no. Ella le conocía más que nadie en este mundo y sabía lo que verdaderamente le hacía feliz. Difícil aceptar la muerte de un hijo, pero más difícil era aún ir en esos momentos en contra de su voluntad y hacerle sufrir innecesariamente. Madre e hijo se despidieron arropados, con un cariño inmenso, sin lastres. El dolor era inevitable pero hubo tiempo para el desahogo y la paz en sus almas. Él estaba satisfecho de haber visto a su madre salir adelante de su cáncer de mama y que hubiera ya acabado con los tratamientos. Se sentía afortunado de que a pesar de todo, la vida le dió oportunidad de despedirse bien de los suyos. ¡Qué grande fue Pablo!

Prosigo con la consulta con un nudo en la garganta y conteniendo las lágrimas de emoción. Yolanda me ha regalado un ejemplo maravilloso de vida y no puedo por menos que escucharle atentamente, dejarle hablar, y que suelte esas chispas de duelo ejemplar. Aprendo mucho de los testimonios de mis pacientes. No debe ser nada fácil a partir de ahora para ella seguir levantándote cada mañana con algo así y sé que ya nada volverá a ser igual. Una parte importante de tu vida ha sido arrancada de cuajo, desgarrada. Encontrar asideros para sostenerse cuando has perdido a un hijo debe ser un camino tremendamente complicado. Pierdes un marido y te conviertes en viuda. Pierdes a un padre y te conviertes en huérfana. Pero, pierdes a un hijo y ¿qué eres? No hay ninguna palabra en nuestra lengua ni en ninguna que yo conozca que describa eso.

Tras esta historia compruebo que todo está bien y le digo que nos volveremos a ver en unos meses. Me despido con ella con una sincera sonrisa que mezcla a partes iguales empatía, afecto y admiración hacia ella y a la figura de su hijo. Pablo, desde donde esté seguro que también sonríe lleno de orgullo.

Les dejo este video de B-Talent en el que el Dr Gabi Heras nos habla de la empatía en situaciones como la que he relatado.

   

martes, 29 de noviembre de 2016

Empleabilidad y Marca Personal en Redes Sociales


Era un frío día de otoño. Esta vez no me encaminaba hacia el hospital como de costumbre, sino que me dirigía a dar una charla en el auditorio de la Casa de la Cultura de Miranda de Ebro. Durante el camino una espesa niebla me acompañó casi todo el camino, no dejándome otra posibilidad que la de estar muy atenta a la carretera y no pensar en otra cosa.

Llegué algo antes de las 10 de la mañana. Afuera se agolpaban un montón de jóvenes charlando imagino de sus cosas. Dentro una risueña joven me dió un lazo violeta y unos cartoncillos informativos. Entré en el auditorio que estaba repleto de gente formando una lógica algarabía y en el estrado se veía una gran pantalla y algunos de los antes virtuales ponentes conocidos por redes sociales, pero ahora ya reconocibles y presenciales.  

Saludé a los presentes y di mi "pendrive" para volcar mi presentación en el ordenador y comprobar que todo estaba en orden. Charlé un rato con Christian Delgado von Eitzen cuya sonrisa me resultó acogedora y amigable, con Javier Cámara un mirandés cuya altura, no solo de miras, me impresionó, al mismísimo Alfredo Vela una incansable figura en Twitter, hecho carne y hueso y a un sonriente Roberto Martínez de Salinas ataviado con una camisa con Marca Personal. Por supuesto hablé con la directora del Centro de Formación Profesional "Río Ebro" Natividad Esteban y otros docentes del centro. 

El auditorio estaba casi completo y lleno de caras muy jóvenes, ávidas por conocer nuevas formas de empleabilidad y de futuro profesional. Christian Delgado inició la ronda con una excelente introducción y presentación, poniendo el listón alto y eligiendo ejemplos de Marca Personal sorprendentes como el caso de @taxioviedo  y haciendo un guiño al sector sanitario con Pedro Soriano, Charo Boscà, Teresa Pérez o una servidora. Después vino en turno de Alfredo Vela Zancada, autor de #ElLibrodeTwitter y "Cómo buscar trabajo con Redes Sociales (y sin ellas)" cuyos vastos conocimientos en Social Media y su particular y trabajada visión nos dejaron boquiabiertos. Javier Cámara habló como creador de beBee, una red social de dos años de andadura que alinea el perfil profesional con las aficiones personales, generando así un rico panel de colmenas que como fruto dan rica miel en forma de posts. Esa miel es el rey: el contenido. 



Tocó tras Javier Cámara el turno de mi presentación. Antes de hacerlo y tras escuchar a los anteriores ponentes me preguntaba ¿Qué hace una "chica" como yo en un sitio como este? ¿Por qué precisamente yo, estatutaria con plaza fija en el Hospital Universitario de Burgos, podía hablar con propiedad de Branding sanitario? ¿Qué mensaje debía transmitir a una audiencia con un futuro tan cambiante e incierto? ¿Qué me movía enredarme en la aventura de escribir un blog y trabajar en redes sociales cuando tenía la vida aparentemente resuelta?

Iré contestando por partes. Cierto es que chocaba verme entre emprendedores, empresarios y estudiantes de Formación Profesional, muchos de ellos del sector sanitario, pero no desentonaba tanto como en un principio podía parecer. Me unía un mismo espíritu o una "misma fe" como me indicaba Christian y que no es otro que el de tener amplitud de miras y entender que internet, las herramientas 2.0 y las redes sociales son herramientas que potencian nuestra inteligencia colectiva. Internet no es un mundo meramente virtual, es una realidad como lo fueron en su día los libros, la prensa, la radio o la televisión y ha revolucionado nuestra forma de ver y entender el mundo. 

Trabajar en una institución pública puede dar una seguridad laboral, no lo niego, pero también es posible y fácil caer en el ostracismo, en la rutina, en la desmotivación y en la despersonalización más absoluta del trabajo. Soy una enamorada de mi profesión médica y por ello necesito que ésta traspase las paredes del sótano y se expanda mi pequeño saber por el ciberespacio. Con ello no sólo consigo tener ese plus de satisfacción personal que todos necesitamos y que es un bien intangible, sino que además puedo llegar a mucha más gente, ayudar a iluminar el camino a muchos pacientes y familiares. Nada me alegra más el corazón en estos momentos que el hecho que alguien me diga que mi blog le ha servido de ayuda. 

Hablar de Branding Sanitario, médico en mi caso concreto tampoco ha sido difícil. Al empezar a trabajar en este mundo no fui muy consciente de que estaba labrando una Marca Personal y fue mi buen amigo José Antonio Trujillo, gran experto en la materia desde hace años, quien siempre me ofreció ayuda y consejo sobre el tema. Gracias a los contactos adquiridos en las redes sociales he podido aprender mucho y poder hablar de ello con conocimiento de causa a día de hoy.



Mi mensaje para los estudiantes fue que era necesario labrarse una Marca Personal para hacer justicia visible el prestigio profesional de cada uno. La clave está en diferenciarse, en buscar un área en la que convertirse en un experto, buscar un logo y tratar de resultar atractivo a nuestros potenciales empleadores. Para ello puse de ejemplo mi propio blog, lo que me empujó a escribir y cómo me abrí a través de él en las redes sociales como medio para difundir y divulgar el conocimiento. Por último les conté los logros obtenidos con este trabajo y los proyectos en los que estoy todavía en marcha. 

Me fui de Miranda de Ebro con buenas vibraciones, con ganas de volver pronto al mundo docente dando a conocer el trabajo que hacemos en nuestro día a día y el valor que aportamos a los pacientes. Entiendo que hay mucho que sembrar entre los jóvenes. El futuro está en sus manos y nosotros tenemos la obligación de ayudarles a construirlo. 

Les dejo con mi presentación: "Empleabilidad y Marca Personal en Redes Sociales".